viernes, 1 de marzo de 2013

¡QUE DIOS TE PARTA CON UN RAYO!

Giuseppe Verdi joven

Inauguro blog con una anécdota ocurrida “de chico” al operista italiano  Giuseppe Verdi. La relatan en todas sus biografías. Con ella se va a demostrar el fuerte temperamento del muchacho.

Los pocos testimonios que hay de Peppino en su infancia, le describen como taciturno, reservado y solitario. Este niño era, además, capaz de manifestar ataques terribles de ira por motivos de poca importancia. No olvidaba nunca a los que le ofendían. Esta anécdota la contó muchísimas veces el propio Verdi. Se regodeaba en ella por ser un cura quien la provocó. Así demostraba su anticlericalismo.

Total que un Verdi de siete años, estaba ayudando a misa con don Masini. El niño se distrajo por el sonido del órgano. No oyó al sacerdote cuando le pidió que le alcanzara la vinajera. El clérigo se cabreó y empujó con el pie al niño. Verdi perdió el equilibrio y se cayó del altar. Mortificado, el futuro compositor, le gritó al sacerdote “¡Que Dios te parta con un rayo!”. El asunto causó un gran escándalo en el pueblo.

Algunos años más tarde, durante un violento temporal, un rayo cayó sobre la iglesia del lugar. Mató a seis coristas y cuatro sacerdotes. Entre ellos estaba don Masini. Verdi se salvó porque llegó tarde a la parroquia. Años más tarde, contó que tras lo sucedido, había visto a: “Ese miserable sacerdote en el mismo lugar donde lo alcanzó el rayo. Estaba en actitud de aspirar rapé, con el pulgar todavía apretado contra la nariz, como si estuviese pegado a ella. Su rostro ennegrecido era aterrador

No hay comentarios:

Publicar un comentario